La sociedad no está preparada para la explosión gay, y parte de culpa no es suya
Este artículo está escrito desde el otro lado, del lado de la heterosexualidad, porque no soy gay. Y el hecho de decir abiertamente que uno no es gay en un blog de temática gay, ya me coloca una diana en la frente. Y eso ocurre porque la crispación general que estamos viviendo se tiene que erradicar por ambas partes, tanto de heteros, como de gays. Es una lucha de poder de la que sólo pueden salir cosas malas.
Estamos llegando a un punto que da la sensación de que quien consigue que se le reconozcan derechos tiene más derechos que los demás, cuando eso no es así, porque un derecho de por sí no conlleva el derecho a montar un espectáculo de forma constante, ni la obligación del mundo a aguantarlo le guste o no. Es como si la educación y la evolución se estuviera convirtiendo en lo hago porque puedo y porque es mi derecho y si no te gusta te jodes, y el jodido se molesta el doble. Nunca han sido buenos los extremismos. pero en la actualidad, y entre la sociedad en general y el colectivo gay, haberlos haylos.
Yo no tengo porque compartir la estruendosa música de un coche pasando por debajo de mi casa. A ver, que yo agradezco que el conductor quiera compartir su música con el mundo, solo que, personalmente, no la quiero escuchar. Tampoco tengo porque ceder el turno en una tienda a una señora mayor porque se le escapa el bus y tiene que hacer la comida. Oiga, todos tenemos cosas que hacer, guarde su turno como todo el mundo. Pero si adaptamos estas situaciones habituales en el mundo gay frente a la sociedad, la cosa cambia, y mucho.
Creo que ningún hetero tiene porqué aguantar a un grupo de locazas descontroladas sólo porque estas tienen derecho a manifestar su condición. Pero es que si estuviera reconocido por ley el poder hacerlo, llamarían igualmente la atención, y eso ocurre porque la sociedad no está preparada para la explosión gay. Esto es extensivo a una pareja de homosexuales besándose en plena calle. Llama la atención por falta de educación social, nos pongamos como nos pongamos. Y reconozcámoslo, cambia mucho un besito o un pico que un beso a tornillo, tanto en heteros como en gays. Pero en una pareja hetero llama menos la atención por falta de educación social. Y no se puede educar por pelotas.
Luego está el porqué nos miran. Repito, que llama la atención. Y el sacar conclusiones precipitadas sobre el porqué los heteros nos quedamos pasmados frente a un beso de una pareja gay está fuera de lugar. Puede que haya perjuicios e intolerancias, pero llama la atención, y punto, posiblemente por falta de educación social. Eso si, si quieres evitar problemas, besa, pero no montes un espectáculo. ¿Puedes hacerlo? Si. ¿Tienes derecho? Si. Pero si llevas las cosas al extremo ante la carencia de educación social que hay, no te quejes. Porque tus derechos no son tolerancias forzosas para los demás.
Yo creo que es muy fácil de entender: Cuando uno va a un restaurante y pide una sopa, se le trae su plato con el alimento, pero no viene el camarero y arroja sobre el cliente una olla de 25 litros de sopa. Y es poco probable que un estudiante de universidad salga airoso de un examen final sólo con una noche de estudio frente al temario. Mesura, costumbre, concienciación y educación.
Hay que encontrar un punto medio, entre lo que ya debería ser socialmente aceptado de forma universal y lo que se puede y no se puede hacer. Gran parte de este trabajo es de la sociedad en general, pero si parte del colectivo gay (no se puede generalizar) ayudáis un poquito -y sólo un poquito- tal vez las cosas irían de otra manera, tanto para los gays, como para los heteros.
¿Recordáis la diana que tengo en la frente? Pues a ver cómo respondéis en los comentarios. A ver cómo se convierten mis argumentaciones y opiniones -respetables, te gusten o no- en ataques, y a ver cuantas defensas se convierten en ataques en realidad. Creo que eso de mi libertad termina donde empieza la tuya sigue vigente como nunca. Tolerancia, respeto y por supuesto, derechos para todos. Pero derechos utilizados con sentido común a falta de una sociedad 100% abierta.
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5 Comentarios
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[...] La sociedad no está preparada para la explosión gay, pero parte de culpa no es suya antinoo.es/la-sociedad-no-esta-preparada-para-la-explosion-g… por Zemtex hace 6 segundos [...]
No estoy especialmente en desacuerdo con lo que expones, pero te hago un par de preguntas:
- ¿Debería escandalizarme si me cruzo por la calle con unos chavales vestidos con estética gótica, punk o con el pelo de colores?
- ¿Deberían esos chavales cortarse un poco y moderar su forma de vestir para que ni yo ni otros tantos nos escandalicemos?
- ¿Hasta qué punto son responsables los chavales de que yo no haya recibido una educación que me haga verlo como algo sin importancia? ¿Por qué ha de tener alguien más derecho a vestir con traje de chaqueta que con estética gótica?
Estoy de acuerdo en que la cabalgata del Orgullo está un tanto fuera de lugar. En cuanto al beso de tornillo, igual de “inapropiado” (según el contexto) lo veo siendo hetero o gay. ¿Por qué ha de ser más feo el gay? ¿Sólo por ser menos habitual?
Lo de la falta de educación lo pillo, pero a mí no me da igual, ni me apetece resignarme. Por lo que propones, me parece entender que bien me puedo pasar 70 años moderándome para que otros no se incomoden, en lugar de dar pasos hacia una normalización de la situación.
Hola Jorge; gracias por tu aporte.
No creo que tenga nada que ver con el escandalizarse. Es simple, unos chavales ataviados como dices llaman la atención, y los miras. Y cuando los miras, te pueden responder sacando conclusiones precipitadas. Te falta a ti costumbre o educación para tolerar por un lado, pero por otro, si estos chavales no estuviesen a la defensiva porque son conscientes muy a menudo que el objetivo de su imagen es la provocación, posiblemente no llamarían tanto la atención. De ahí lo del término medio.
Yo no he dicho que un beso gay sea ‘feo’, solo que llama más la atención. Una vez más, falta de educación social… que puede -y sólo puede- que fuese más fácil de aceptar si fuera simplemente eso, un beso, y no un ‘espectaculo’ que llama la atención.
Y sobre tu último punto, has dado en el clavo. Ni reprimirse uno para que nadie se incomode e ir normalizando las cosas, y todos felices, con derechos y libertades. La clave está en como se ejercen los derechos y libertades en cada situación, y aunque legal y socialmente debe hacerse un cambio profundo, cuando el ejercicio de un derecho social se convierte en un espectáculo surgen problemas, por falta de costumbre. De ahí el ‘termino medio’ y con el tiempo todo se andará.
Tu libertad acaba donde empieza la mia.y si un hetero tiene libertad de darle un beso de tornillo q su novia en la calle,un gay tambien.ademas,los que tanto lo criticais fijo que sois los primeros que os la machacais como monos viendo dos tias follando en el xtube.he dicho
[...] Chus Vilallonga en el post anterior de “crispación general” en el tema de las relaciones entre gays y heteros. [...]