Es brusco el título de esta entrada ¿no es así? Aunque, por otra parte, ya estamos más que acostumbrados a leer frases tan horrendas y despreciables como estas. Lo que a mí no deja de sorprenderme es que estas sean palabras pronunciadas por una señora que se supone que es, ni más ni menos, que ministra (aunque no es la única que lo ha hecho, por cierto); una ministra que trata de velar por y para la mujer y la familia. Sin embargo, por mucho que estemos acostumbrados a ellas (y me refiero a las palabras y a las ministras de este tipo), a mí siguen dejándome de pasta de boniato.
Le agradezco a la señora ministra de Turquía estas declaraciones en el sentido de que al leerlas me ha ayudado a levantar una vez más mi ira y mi pluma (ahora teclas), lo cual ha provocado el ponerme a escribir en Antinoo y perder la virginidad con este blog (siento que haya ...