La noche más mágica del año se acerca. Últimamente yo la paso con amigos, pero mucha gente cena en casa con la familia y luego sale de fiesta. Sea como fuere, es una noche especial.
En esta fecha todos nos ponemos nuestras mejores galas, la abuela su mejor broche de brillantes, mamá un cardado de vértigo y ese capote de visón que recicló del cuello de un gran abrigo, papá saca sus gemelos Montblanc…Es fantástico, toda la casa adquiere un aspecto dorado, será por las velas o por la purpurina de los párpados de la prima de mamá, que no tiene medida en asuto de solimanes.
La mesa, vestida también de gala, con la vajilla de Limoges, que fue regalo de boda; la cubertería de plata de la abuela, con las iniciales de su hermana, que falleció antes de estrenarla…Un centro de mesa con lazos de terciopelo rojo y piñas secas coronan el ...