Ponte cachas ya!

Todos ansiamos estar en forma, por nosotros mismos y por gustar a los demás, y más ahora que se acerca el verano. Quien diga que no le gustaría tener unos brazos fuertes y un abdomen musculado, miente como un bellaco. Por eso os voy a dar unas indicaciones.

Además de las horas de entrenamiento, la alimentación es la base de un buen cuerpo, ya que hay nutrientes que ayudan a nuestros músculos a crecer. En concreto, son las proteínas las encargadas de hacer grande nuestra musculatura, el huevo es ideal para esto, y también el pescado blanco: merluza, bacalao, lenguado, que además no engorda. Si eres de los que no soportan el sabor a pescado… y no lo digo con segundas… prueba con el atún en lata.

Otro alimento estrella es el pollo, esa carne insípida, pero con muchas proteínas y casi ninguna grasa. La mejor parte de este ave es la pechuga y como más conserva sus propiedades es cocida, pero a ver quién se traga eso… Es mejor que lo comas a la plancha y combines la pechuga con el muslo deshuesado.

Cuando te canses de pollo come soja, que además de saludable te convierte en cool en un momento, 100 gr. de soja tienen 35 gr. de proteínas, sensiblemente más que la carne.

Aquí os dejo una dieta orientativa, aunque sólo debéis hacer caso a vuestro endocrino. Desayuno: zumo, café con leche o infusión, cereales o tostada con fiambre de pavo y fruta. Dos horas después ya podéis entrenar. Almuerzo y merienda: infusión y dos piezas de fruta (kiwi, piña…). Comida: pollo o pescado a la plancha, arroz o verdura. Cena: ensalada con pavo o pollo.

¡Suerte!