Trillizos Frigenti, visibilidad gay o número de circo

Carlos, Alberto y Miguel han dado el salto desde Internet a la televisión, su sueño de siempre y por lo que vinieron a Madrid. Ya han conseguido codearse con Belén Esteban y Jorge Javier Vázquez…que tiemble la Campos.

Alberto y Carlos son los gemelos (fuentes de la noche me han dicho que “probeta”), y aunque parecen niños ya tienen 24 tacos; el hermano con un aspecto más acorde a su edad, Miguel, es el más jóven con 22 años.

El interés de su apotación a la televisión es que cada uno termina las frases que el otro comienza y se entienden con la mirada. Pero no es lo único que entienden. Si hubieran sido tres hermanos heteros, aunque divertidos, jamás hubieran salido en programas de televisión.Pero ahora se lleva mucho “vender pluma“. A los españoles nos encanta lo escabroso, ahora la televisión sustituye a los periódicos de sucesos, como “El Caso”, porque hasta para hocicar en las miserias nos hemos vuelto vagos para leer.

Los tres toledanos vinieron  a Madrid porque en su ciudad no estaban las carreras que querían estudiar. Miguel cursa Periodismo, los gemelos Publicidad. Un tándem bien estudiado.

En su ansia por figurar en la televisión montaron su propio set en casa, y delante de la webcam y bajo el lema “¡viva el poder de la gente anónima!, empezaron a opinar sobre las galas de Operación Triunfo y a desplegar sus aspavientos afeminados, con todo su derecho, claro. ¿Pero esta exacerbación de la pluma es marketing o en realidad son así de extravagantes?, sólo ellos lo saben.

Alberto asegura, “todos tenemos una marica mala dentro”, término que ya os aclaaré ampliamente en otro post. “Pero las amas de casa nos quieren mucho, como a sus hijos o nietos“, concluye. No se yo hasta que punto una señora que se precie soporta a este trío de cluecas, que me huelen a chamusquina…barata, barata.