El comienzo del año sigue siendo un periodo especialmente sensible para la salud mental, aunque no siempre asociado a sensaciones de bienestar. Así lo pone de manifiesto un estudio elaborado por Unobravo, el principal servicio de psicología online en Europa, que sitúa la ansiedad, los problemas en las relaciones interpersonales y el estrés emocional como los motivos más habituales de consulta durante 2025.
En detalle, el 77 % de los profesionales de la psicología señala la ansiedad como la dificultad que aparece con mayor frecuencia en las sesiones. A continuación se encuentran los conflictos en las relaciones personales, mencionados por el 49 %, y el estrés junto a la sobrecarga emocional, que afecta al 44 % de los casos. Asimismo, tienen una presencia destacada los problemas de autoestima (37 %) y las dificultades para regular las emociones (34 %). En menor medida se registran situaciones de soledad (11 %), conflictos relacionados con el ámbito laboral (14 %) y los trastornos de la conducta alimentaria (4 %).
Más demanda de terapia, pero un malestar que se mantiene en el tiempo
El estudio confirma que el 91% de los psicólogos ha percibido un aumento de la demanda de apoyo psicológico en 2025, ya sea de forma notable (53%) o leve (38%). Solo un 9% afirma no haber detectado cambios.
Sin embargo, al comparar con 2024, el 48% considera que las dificultades emocionales se han mantenido estables, mientras que el 36% cree que han aumentado y solo el 15% percibe una disminución, lo que apunta a un malestar psicológico sostenido más que a un repunte puntual.
Enero impulsa la decisión de empezar terapia, pero no siempre el proceso
El inicio del año actúa como detonante para buscar ayuda profesional. El 66% de los psicólogos afirma que los pacientes suelen mostrar una motivación inicial más alta en enero, ya sea moderadamente (57%) o mucho más alta (9%). No obstante, esta motivación inicial no siempre se mantiene en el tiempo. Para el 64% de los profesionales, la motivación tiende a reducirse gradualmente tras las primeras semanas, y para otro 13% cae rápidamente. Solo un 4% considera que se mantiene constante.
Objetivos poco realistas y frustración emocional
Una de las conclusiones más claras del estudio es la escasa viabilidad de los propósitos de Año Nuevo. El 59% de los psicólogos considera que los objetivos que se fijan los pacientes son poco realistas.
Esta desconexión entre expectativas y realidad puede favorecer la aparición de frustración emocional: el 75% de los profesionales observa frustración cuando los pacientes no consiguen mantener los propósitos de enero, ya sea intensa (27%) o moderada (47%).
Las áreas en las que se observa mayor frustración cuando los objetivos no se cumplen están principalmente relacionadas con los cambios en el estilo de vida (66%) y el cuidado personal junto con las rutinas diarias (60%), que concentran la mayor parte de las dificultades señaladas por los encuestados.
Presión por mejorar y relaciones, los grandes focos de malestar
Aunque no todos los pacientes verbalizan una presión intensa, el 54 % de los psicólogos detecta una sensación de presión por “tener que mejorar” al inicio del año, ya sea muy a menudo (12%) o bastante (42%).
En cuanto a los motivos más frecuentes para iniciar terapia en enero, las dificultades en las relaciones personales lideran las consultas (42%), seguidas por la gestión del estrés y la ansiedad (31%), la mejora de la regulación emocional (27%) y el cambio de hábitos (31%). Solo un 5% de los pacientes inicia terapia sin vincularlo a ningún propósito concreto.

