Mubarak, el azote de los gays en Egipto

Mubarak dirige los destinos de Egipto desde hace 30 años, uno de sus frentes ha sido alentar la homofobia desde el Gobierno. Todo empezó en 2001, cuando centenares de policías desalojaron la discoteca gay Queen Boat, en un barco sobre el Nilo.

La redada terminó con 35 detenidos en El Cairo por ser homosexuales,  los que se sometió a tortura. La prensa egipcia publicó sus nombres y fotografías, tachándolos de “adoradores del diablo”, “espías israelíes” y “participantes en orgías”. Al mes siguiente, junio, fueron trasladados ante el Tribunal de Seguridad del Estado para delitos de terrorismo y espionaje, sin posibilidad de apelar. Se condenó a 23 de ellos a entre uno y cinco años de cárcel con trabajos forzados.

Seis meses después, encarcelados y torturados, el presidente Mubarak, instado por presiones internacionales, amnistió a 21 encarcelados. Pero en 2002 fueron juzgados de nuevo po “depravación sexual” y condenados a penas mayores que en el primer juicio.

Las detenciones han continuado, el Estado llegó a utilizar canales de chat de contactos gays, en los que los policías se hacían pasar por homosexuales para detener a sus víctimas. La organización “Human Rights Watch” ha documentado 179 casos de condena por libertinaje desde 2001, término que usa la Ley egipcia para denominar la homosexualidad.