El Caballero de Hohemberg, mártir gay

Uno de los aristócratas europeos más cultos y sofisticados de la Europa del siglo XV protagonizó el proceso penal más cruel por ser homosexual, por el llamado “pecado nefando”. Al joven Caballero de Hohemberg le costó la relación marital con su “criado” la hoguera en las puertas de la villa de Zurich en 1482.

La pareja hacía una vida normal y acomodada en Suiza, pero debido a la denuncia de algún “buen cristiano” comenzó un proceso inquisitorial de acoso, expropiación, cárcel y tortura que terminó en la hoguera. La iglesia católica y el ancestral sistema patriarcal dan lugar a que la única unión conyugal que se reconoce legalmente en la Europa desde el siglo XIII sea la heterosexual.

En 1532, gracias al emperador Carlos V y a su Constitutio Criminalis Carolina, que estuvo vigente en el Sacro Imperio Romano Germánico hasta finales del siglo XVIII, el sexo entre hombres pasó a ser un delito castigado con la muerte: “Castigad así al impúdico, cuando actúe contra natura. En el caso de que una persona actúe de forma impúdica con un animal, un hombre con un hombre, una mujer con una mujer, entonces han perdido el derecho a la vida. Y se deberá, según la costumbre, llevarlos a la muerte con el fuego”.

Este ignorante de maxilar monstruoso, hijo de Juana “La Loca”, reina propietaria de Castilla, y Felipe El Hermoso, muerto sifilítico por acostarse con las meretrices de toda Europa, provocó al menos 300 años de persecuciones de homosexuales.