¿El rechazo al Matrimonio Gay se debe sólo al término?

La mayor ampliación de derechos civiles en España, comparable a la abolición del la esclavitud y el mayorazgo o la supresión del ius in corpore en el ámbito eclesiástico, se produjo el 30 de junio de 2005, cuando se aprobó la ley que modificaba el Código Civil. Con esto se permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo y otros derechos como la adopción conjunta, herencia y pensión.

El Foro Español de la Familia sostiene, de modo beligerante, que el matrimonio gay atenta contra los fundamentos de la familia. Reflexión:

1.- Familia no es sólo un matrimonio heterosexual. ¿Qué son nuestros tíos y tías solteros?, ¿qué son nuestros familiares clérigos?, ¿qué son las personas sin familia que la han construido con amigos?…

2.- ¿Que una pareja gay se case impide en modo alguno que una pareja heterosexual se case?, ¿hay un numerus clausus de matrimonio y si se casan más gays pueden casarse menos heteros?

El director de la Secretaría de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, Inocente García de Andrés, señala que las parejas gayssiguen empeñados en cambiar una cultura milenaria”. Todo cambia Inocente, ahora también se lucha por acabar con la milenaria tradición de amputar el clítoris. Y vosotros os podíais casar antes del Concilio de Letrán, en 1123, cuyo Canon 3 hace insistencia en el estado civil de los sacerdotes: “Prohibimos absolutamente a los presbíteros, diáconos y subdiáconos la compañía de concubinas y esposas, y la cohabitación con otras mujeres fuera de… la madre, la hermana, la tía materna o paterna y otras semejantes, sobre las que no puede haber justa sospecha alguna”.

Todo cambia, y a veces a mejor. El rechazo de la iglesia y la caspa fascista al matrimonio homosexual no se debe al uso del término “matrimonio”, sino a su rechazo absoluto al hehco en sí porque nos odian.