«La piel gruesa», segunda novela de Raúl Portero

PielGruesa

«La piel gruesa» es una novela breve, que cuenta la historia de Aarón, un chico de 28 años que tiene a su padre en el hospital. Durante el período en que tiene que cuidar a su padre, se desprende de toda convención y de la superficialidad que le ha amargado la vida.

Hasta que su padre cae enfermo Aarón había alargado demasiado sus estudios, que no le sirven para encontrar trabajo. Vive con unos compañeros de piso a los que casi no conoce. Su falta de ilusión le lleva a las drogas de diseño, las discotecas y la promiscuidad.

«Ojalá pudieras abrir los ojos y ver que tu hijo maricón es el que se pasa todas las horas del día y de la noche velándote» , esta frase resume bien los sentimientos de Aarón.

Ya tuvimos la ocasión de disfrutar de la primera novela de Portero a principios de 2009, «La vida que soñamos», ganadora del IV Premio Terency Moix de Narrativa Gay y Lésbica de la Fundación Arena.

11 comentarios en “«La piel gruesa», segunda novela de Raúl Portero”

  1. La reseña en absoluto es orientativa sino más bien errónea y confusa. La trama no gira en torno a la enfermedad del padre del protagonista. Ni éste se lanza a «las drogas de diseño, las discotecas y la promiscuidad» (frase de la sinopsis de portada, también errónea pero escrita para llamar la atención). La «orientación» que tú das de la novela proviene de haberte leído las cinco primeras páginas y poco más.

    Puedo comprender que no hayas tenido tiempo (o ganas) de leerte la novela pero el único que queda mal haciendo una reseña de un libro que no has leído eres tú, aparte de confundir al personal. Al que no la conoce, porque quizá no le interese gracias a tus palabras. Al que sí (como yo), provocar estupefacción al comprobar que te has inventado la trama de una novela sólo para aparentar que te la has leído.

    En breve publicaré la crítica (que no reseña) de esta misma novela en UniversoGay.com. Estáte atento y comprobarás la cantidad de cosas que se pueden decir cuando un@ se ha tomado la molestia de leerse los libros que comenta.

    Un saludo

  2. Todos los datos que doy en mi breve reseña de «La piel gruesa» se corresponden con la realidad del libro, otra cosa es que sean susceptibles de múltiples interpretaciones.
    No tengo ninguna necesidad de aparentar que he leído este libro, simplemente he querido DARLO A CONOCER en mi blog para que la gente lo pueda leer.
    El rigor de mis post es todo el que puede ofrecer un Licenciado en Periodismo conTítulo Propio en Información Audiovisual, Máster en Radio por URJC y Primer Ciclo de Derecho.
    Agradezco las críticas constructivas y las correcciones, pero no las acusaciones como «inventar» o «falta de rigor».

  3. A ver, querido licenciado, una vez me he repuesto del shock de ver tu curriculum expuesto como si quisieras demostrar (no sé si a nosotros o a ti mismo) lo perfectamente válido y capaz que eres, te contestaré.

    Los datos que das en la reseña acerca de la novela NO se corresponden en absoluto con la realidad del libro. Como te dije hace varios comentarios ya, ni la novela gira en torno a la enfermedad del protagonista ni éste se lanza a la vida de sexo, drogas y rock’n’roll.

    Tu falta de rigor en la breve reseña es ostentosa. Y sí, me reitero y reafirmo en que no te has leído el libro. De haberlo hecho, alguien tan docto como tú (que ha necesitado finalmente abofetearnos con sus titulitos para reafirmarse en su razón) habría sido capaz de realizar una síntesis más acertada. Y no admito el argumento de las «interpretaciones», chato. Por las cosas son o no son. Y el argumento de «La piel gruesa» es bastante clarito y nada ambiguo.

    Por otro lado, en ningún momento se te ha faltado el respeto. Y, creéme, las críticas están siendo más constructivas de las que solemos recibir los autores (tanto yo como Raúl Portero te podríamos contar la cantidad de críticas furibundas, personales y a mala baba que recibimos). No te hagas la damisela ofendida ni intentes restregarnos tus estudios (porque, te lo digo desde ya, eso no significa ABSOLUTAMENTE NADA, que de borregos están llenas las orlas). Además, en el momento en que has decidido abrir una página pública en la que firmas tus artículos, estás expuesto a que haya gente que no comparta tu opinión. Así que bienvenido al mundo real, majete.

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