Perfiles gays, el amor de usar y tirar

Bakala, Gaydar, Bear, Chueca… ¿quién no conoce estas webs?. Se trata de páginas que funcionan desde hace más de una década y que ofrecen la posibilidad de hacerse un perfil con fotos y descripciones de uno mismo con varios fines: sexo, buscar pareja, amistad…

Hace años, cuando yo no usaba nada de esto me metía con mi amigos y les decía: “pareceis coches usados con esos anuncios que poneis en Internet”. Y cuando salía los sábados de fiesta uno de mis amigos me decía: “el ligoteo de discoteca ha muerto, la gente viene con los deberes hechos de casa”. Con esto me quería decir que la forma de relacionarse entre los gays había cambiado. Atrás quedaron los paseos por la ciudad, con perro o sin él, para echarle el ojo a alguien y los juegos de miradas en las discotecas.

En la mayoría de estas webs, que te permiten seleccionar la ciudad, la edad e incluso el aspecto físico de tus hipotéticas conquistas, se busca primordialmente sexo. Pero a veces, quedas para tomar un café y surge la chispa. Esto tiene sus pros y sus contas. Por una parte facilita conocer gente, por otra, desnaturaliza las relaciones personales, porque todo va muy deprisa, cada día puedes conocer a varias personas, enamorarte, tener sexo… y todo con la más absoluta confidencialidad.

Creo que prefería el ligoteo a la antigua usanza… ¿estudias o trabajas?