Spartacus sacrifica a su pareja de gladiadores gays

La única serie de televisión que trata sin “tapujos” las relaciones homosexuales se deshizo ayer de un plumazo de su pareja de gladiadores gays. La pareja compuesta por Pietro, un joven esclavo del ludus de Batiatus, y Barca, el gladiador de Cartago.

Ambos viven su amor de forma abierta ante los demás gladiadores y planean comprar su libertad con los beneficios que obtiene Barca de la lucha y retirarse a cuidar de sus pájaros. Pero sus planes se tuercen. Ashur, Nick Tarabay, el ex-gladiador sirio que Crixus dejó cojo, informó a Batiatus de que Barca dejó vivo al hijo de uno de sus enemigos, lo que le cuesta la muerte.

Pietro no sabe que Barca ha muerto, y piensa que le ha abandonado. Gnaeus, otro gladiador abusa de Pietro desde que no tiene a su protector, y finalmente el joven decide ahorcarse. Ante la tragedia, Spartacus (Andy Whitfield) despeña a Gnaeus por el precipicio. Que un hetero, Spartacus, protagonista de la serie, tome partido en la trama a favor de una pareja gay, dice mucho de los guionistas. Más ambientándose en una ciudad romana, Capua, en el año 73 a.c.

Barca, Antonio Te Maioha, es un gladiador corpulento a quien todos aprecian, es en el que más confía Batiatus para su seguridad personal, lo que despeja cualquier duda de homofobia en la trama. A pesar de ser un temible guerrero, Barca muestra gran sensibilidad con Pietro y con su colección de pájaros.

La estética de la serie es parecida a la de “300”, pero con menos calidad en los efectos especiales e inspirada por el cómic de Frank Miller.

El reparto está encabezado por Lucy Lawless, conocida por su papel de Xena, que interpreta a Lucrecia, mujer de Batiatus el dueño del ludus, interpretado a su vez por John Hannah, el hermano gracioso en la película “La Momia”.