The Acid Queen. Una de televisión

Aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii como están los programas de la televisión, tengo que reconocer que soy uno de esos bichos raros que consume poco programa televisivo y de los que no le dedican ni una hora a la pantalla que está presente en todas nuestras casas…

Pero alguna que otra vez suceden cosas que por inesperadas me causan una mayor sorpresa.

Ayer estaba cenando en casa de unos migos, y como en la mayoría de los hogares, la caja tonta estaba encendida, a pesar de que estábamos manteniendo una interesante charla, en uno de los silencios entre cambio de plato, pues nos quedamos un poco perplejos al darnos cuenta de lo que estaban emitiendo.

“Quien quiere casarse con mi hijo”, ese es el nombre de un producto digno de un Pulitzer, Oscar, o si me apuráis Nobel… es increíble como la gente se presta a determinadas situaciones con tal de tener unos cinco minutos de gloria, una serie de individuos acompañados de sus especiales madres, se dedican a seleccionar entre posibles candidatas y candidatos, ya que también un gay, al futuro costillo / costilla con quien compartir el resto de su vida.

Alucinante el cartel de personajes que salen a la luz, una sra pija, viuda, recauchutada, clasista, y hasta racista, aunque diga frases lapidarias como “yo no tengo nada contra la gente de color, es más, tengo una miga que es no de color, es negra, negra, y lo lleva fenomenal“, y se queda tan ancha, otra como “trabaja de cocinera, ¿qué puede aportar, de qué puede hablar?… del hijo mejor no hablo, mi estómago es demasiado sensible.

El resto de los candidatos, madres incluidas es para darles de comer a parte, musculados, hiper preocupados de sus cuerpos, con una manera de hablar de ellos mismos que me dejó boquiabierto, “como una tía me rechaza a mi”, “soy una estrella, no me puede tratar así”… y lindezas parecidas…

Un virgen imberbe que está dominado por su madre y su abuela , que dedica su vida a los ordenadores…

Y como no, un gay, prototipo del estereotipo típico tópico que está en la mente de todos los heteros de este país, digna de mención su señora madre, la única que se salva de todo el programa, ole sra, usted sí que vale y sí que tiene las cosas claras, más le valía a su hijo tenerlas tan claras como usted…

A los futuros maridos del chico gay, casi que no les voy a dedicar más que unas cuantas palabras, es increíble que sean la imagen, que la gente que ve el programa, tenga del mundo gay. Vacíos, hiper mega pluma, cejas a compas, con un don del lenguaje digno del María Moliner... qué pena… pero qué pena…

Mención  especial merecen los dos seleccionados por el chico como posilbe futuro marido, uno va de profundo, de digno, de “me parece mal que me hable de echar un polvo y no quiera conocer mi interior”, cuando a lo que se dedica es a meterse en la cama con el otro candidato y a reírse ambos en las narices del bobo que los ha seleccionado… en fin

Lo que peor me parece es que seguimos dando la imagen de zorrones, promíscuos, ligeros de cascos, esa que siempre se le achaca al colectivo gay, me ha llegado con ver un programa… prometo no ver más… qué pena.