The Rainbow Traveller- Santos Gay II

Mención especial dentro de la vida Gay local merece la playa y todo lo que conlleva a su alrededor.

Los brasileños son unos maniáticos en lo que al culto al cuerpo se refiere, están la mayoría de ellos en muy buena forma, totalmente bronceados, depilados, tatuados y con piercings……..y les gusta exhibirse…..y la playa es el mejor escaparate para eso.

A cualquier hora del día podemos encontrarnos a cientos de personas paseando, caminando, corriendo, o haciendo ejercicios en los aparatos que hay a lo largo del arenal.

Gente de todas las edades, solos, en grupo, pero miles de personas a lo largo de los casi ocho kilómetros de arenal.

Los chiringuitos que están colocados para la venta de bebidas y con hamacas es donde nos encontraremos a los turistas tomándose una bebida y disfrutando de la visión de los cuerpos bronceados.

Por la tarde, hacia el atardecer, se vuelve a llenar de deportistas y de los que para ver que se cuece, utilizan el deporte como excusa.

Las noches al tener alguna de las zonas iluminación para practicar futebol, son el sitio ideal para ver y ser visto..…..merece la pena darse una vuelta y disfrutar.

Una recomendación, a lo largo del paseo hay chavales, algunos, demasiado jóvenes, espabilados y dispuestos a un encuentro con cualquier turista a cambio de un módico precio……..un consejo, si os abordan, mejor ser tajantes y deshaceros del entuerto lo antes posible, eso si, son educados y cuando ven que no tienen cancha desaparecen…….

La playa es el mejor sitio de cruising y donde más actividad suele haber, muestra de ello son las “camisolinhas” (condones) que se ven en la arena por las mañanas antes de que pase el servicio de limpieza……