El gay y el perro se han entendido bien desde el principio de los tiempos. Incluso se acuñó un término para denominar la práctica de sacar el perro a pasear para ligar. En inglés se llamó dogging, y en castellano se llama cancanear, teniendo como raíz el término can, es decir, perro. Si bien es cierto que a muchos chicos les encanta tener perro porque son animales cariñosos y leales, virtudes de las que carecen algunas de nuestras parejas.
El perro más gay de los últimos años es el bulldog francés. A pesar de ser pequeño y tener cara de pocos amigos, los chicos lo lucen por la calle como si fuera un bolso de Prada. Pero pasa como con todo, se ha popularizado tanto que ha perdido su carácter exclusivo. Cuando los gays de provincias empezaron a tener su bulldog francés, en Madrid ya estaba pasado de moda, y los perritos empezaron a repartirse ...