Esta es una de las frases más comunes de nuestros ex: “Sí, ahora soy más feliz”. Sobre todo cuando les hemos dejado definitivamente o como “toque de atención”.
Natural, que ahora sean más felices. Probablemente ya les hemos enseñado, durante la relación, cuáles son los buenos restaurantes de la ciudad. Les hemos enseñado a distinguir que el confit no es una parte del pato, sino una forma de cocinarlo; y que si no sabes pronunciar magret puedes decir “pechugas de pato”.
Cuando tu pareja era de los que no había tocado un libro, no hacemos milagros y seguro que siguen sin leer, pero al menos decoran su casa con algún tomo de botánica decimonónica, decoración de interiores o grabados japoneses.
Su felicidad sigue en aumento, pues seguro que su estilo para la decoración si era demasiado barroco, étnico…o demasiado a “su estilo”, tú le has asesorado y te has pateado mil tiendas para que ...