Calvin Klein o la democratización del sex appeal

 Calvin Klein nace en 1942 en el Bronx, Nueva York, con el nombre de Richard Klein. En 1968 fundó su compañía de moda. Este judío alcanzó la fama con sus pantalones de mezclilla en 1970.

Gran parte de la fama de Calvin Klein se debe a sus campañas publicitarias. Desde actitudes machistas, hasta el uso de “Lolitas”, chicas muy jóvenes en actitudes sensuales. Uno de los carteles mostraba tres chicos y una chica con el torso al descubierto y besándose. Fue colocada en el barrio de Soho en New York. El anuncio ocupaba 5 plantas de un edificio. La polémica radica en un pretendido erotismo exagerado y que los modelos tienen un aspecto demasiado joven.

Además de la ropa, Calvin Klein se atrevió con los perfumes, “CK One” y “CK Be”, para hombre y mujer indistintamente.

Pero el verdadero logro de la firma es que todos, digo todos, nos sentimos más guapos con su ropa interior. Al margen de nuestro físico, unos calzoncillos Calvin Klein siempre nos hace sentir mejor y más seguros a la hora de dejar “el pabellón bien alto”.