Dieta Dukan, en verano, gay delgado a cualquier precio

La dieta Dukan tiene como cartas de presentación estar en la “lista negra” del Ministerio de Sanidad español y de la Agencia de Seguridad Alimentaria francesa,  que la catalogan dentro de las “dietas peligrosas para la salud”. En el plano económico, Pierre Dukan, es la cabeza visible de esta operación de marketing que ha conseguido revitalizar en España una dieta con más de 12 años de antigüedad, con unas ventas de más de 525.000 ejemplares de su libro.

El Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas ha concluido en su estudio sobre el Método Dukan: “es fraudulento e ilegal, no sirve para adelgazar y supone un riesgo para la salud pública”.

Según Pierre Dukan, francés de origen argelino, que comparte consulta con su hermano odontólogo, descubrió la dieta por “casualidad”. Cuenta que en su consulta de Nutrición un paciente le pidió que le quitara cualquier alimento menos la carne. Así comenzó a idear esta dieta, basada en el consumo de proteínas y restringir el de hidratos de carbono y grasas.

Dukan no exhibe título médico alguno en su consulta de París, tan sólo tiene enmarcadas las cifras de ventas de su libro. Prometiendo que en 2 meses puedes adelgazar 10kg consigue ventas millonarias y un flujo continuo de pacientes a 100 € la consulta. A esto tenemos que añadir los “productos Dukan”: galletas, barritas, platos precocinados y salvado de avena, a precios muy altos. El “dietista” impone el consumo de salvado de avena en toda su dieta y de por vida, con ello ha conseguido subir el precio de la avena y él mismo invierte en este cereal en Francia.

Además, el asesoramiento online de este “dietista” lo realizan personas presuntamente sin titulación en Nutrición, que se limitan a aconsejar sobre la dieta Dukan, y a veces se atreven presuntamente a indicar productos a los que atribuyen facultades adelgazantes no probadas, como el “Devorcal”, que es vinagre de manzana.

El fenómeno Dukan, en auge ahora en España, ya está obsoleto en Francia, donde su Agencia de Seguridad Alimentaria asegura que 12 años después, un 64% de los franceses ha aumentado su peso.