Lucía Pérez se siente “ganadora” quedando la antepenúltima en Eurovisión

Lucía Pérez y su tema, Que me quiten lo bailao, no defraudaron. Toda España y parte del extranjero tienen oídos y sabían que haría unos de los ridículos históricos en Eurovisión.

A pesar de la letra de cuarta, tipo Georgie Dann, ese estribillo repetido en ostinato, la voz de la pobre Lucía y un vestuario de mercadillo, por no hablar de la coreografía de obra de fin de curso, aún hubo países de buena voluntad, como Albania, Estonia o Eslovaquia que nos dieron puntos. Otro tema son los 12 que nos otorgaron Francia y Portugal, a quienes les aconsejo que se lo mire un médico.

Con todo, aún quedamos por delante de Estonia y de Suiza, en un vergonzante número 23, que nos recuerda los tiempos de Remedios Amaya y “Quién maneja mi barca”… descalcita la pobre en el escenario, con cero puntos. A pesar de todo, Lucía Pérez ha declarado: “Me siento ganadora”, haciendo gala de su falta de sentido común. La gallega seguía sonriendo tras su fracaso y haciendo declaraciones tan surrealistas como: “hicimos un buen papel”, “hemos conseguido dejar a España bien”, pero bien “jodida” querrá decir, con 50 puntos, menos que Chikilicuatre. La gallega ha amenazado, incluso, con presentarse de nuevo en 2012 “el año que viene me vuelvo a presentar. ¿Dónde hay que firmar?“.

“Que me quiten lo bailao”,  la canción-engendro compuesta por Rafael Artesero fue elegida por RTVE como algún tipo de venganza al resto de Europa, y aún no logramos a comprender cómo no se prohibió por atentar contra la salud pública. “A lo mejor con otro tema podría demostrar mi capacidad interpretativa más”, se ha justificado Lucía. Pues nos quedaremos con las ganas de saberlo chata, porque me parce que vas a cantar menos que Tamara “la mala”.

Eldar y Nigar, el dúo de Azerbaiján, se han proclamado ganadores de Eurovisión 2011 muy justamente, con su balada “Running scared”, a pesar de las críticas a posteriori. Lo seguro es que Bakú, capital de Azerbaiján, organizará Eurovisión 2012.