Madrid, paraíso y criba gay

Madrid, una de las capitales europeas más gayfiendly, es la Meca de los gays de provincias del solar patrio y a la vez una criba, un proceso de selección de los que consiguen sobrevivir al Leviathan que es esta ciudad.

Los primeros contactos de un gay de provincias con Madrid son deslumbrantes: un barrio donde poder ir de la mano con tu novio, Chueca; una discoteca con chulazosde infarto, Cool; chicos que no tienen aspecto de “Locomía de barrio”, los pijos de Boite (aunque esto se está perdiendo últimamente); posiblilidad de ver a Jesús Vázquez casi todos los fines de semana en Gift, o a Amenabar con su botellín de agua en una We

Son muchas las cosas que te ofrece esta ciudad en cuanto a ocio gay. Pero una vez que consigues instalarte en la villa y corte, llega la criba. La ciudad se presenta como la rueda de martirio de Santa Catalina de Siena, que todo lo muele. Las ilusiones de tantos que vienen a Madrid buscando la vida que quieren son muchas veces trituradas por la metrópolis.

La falta de trabajo, lo caro de la noche madrileña, los círculos herméticos de amistades y los exigentes cánones físicos hacen que el paraíso se convierta en purgatorio. Unos aguantan, pero otros no.

¿Has conseguido tú asentarte en Madrid?, cuéntanoslo…