San Valentín y Cupido, ángeles o demonios

Hoy 14 de febrero se celebra de nuevo San Valentín, el “día de los enamorados”. Gracias a Geoffrey Chaucer podemos disfrutar de esta fantasía. En el siglo XIV, con su poema “El Parlamento de los Pájaros”, Chaucer compara el cortejo de las aves con el de los hombres y se refiere al Día de San Valentín como fecha natural para estas ocasiones. No sabemos dónde viviría Geoffrey cuando escribió el poema, porque en febrero y al norte del Ecuador las aves no se tocan ni con un palo entre ellas.

Otro secuaz de este santo es Cupido, y es más dañino aún, ya que actúa todo el año. La historia de amor de Cupido y Psique aparece en la novela latina “El asno de oro” o “Las Metamorfosis” de Apuleyo (s. II d.C.).

Después de tanto dato histórico es mi obligación deciros que más allá de ser una fecha utilizada como marketing por las grandes superficies, es un día tan bueno como otro para perdonar las infidelidades, las carencias de la pareja, los instintos asesinos hacía sus amigos chabacanos, liarse la manta a la cabeza y salir de cena y tener una noche de sexo salvaje y conejero.

¡Feliz día de San Valentín!