Actividades Culturales- Teatro I

El mes de Mayo se presenta lleno de actividades culturales en muchos campos distintos. A continuación os presentamos una selección de los más interesantes.

Teatro:

Continúa en el Teatro Maria Guerrero “La Loba” Dirigida por Gerardo Vera y a la cabeza del cartel, Nuria Espert, basada en la novela de Lillian Hellman, The Litle foxes.

En el Teatro Hägen-Dazs Calderón, The Hole, una mezcla de burlesque, cabaret y circo con maestros de ceremonias La Terremoto de Al corcón y Alex O´Dogherty, divertida, picante y canalla.

En el Teatro Alcazar, El Apagón,  de Peter Shafter, con Gabino Diego, Eva Santolaria  y Ana Arias, narra las peripecias de un escultor que ante la inminente salida a la luz de su obra ve truncadas sus esperanzas por un apagón.

En el Teatro Bellas Artes, De cintura para abajo, guión y dirección de Felix Saborido y Dunia Ayuso, con Antonia San Juan y Luis Miguel Segui, una reflexión sobre la vida en pareja en los tiempos de la cultura del pelotazo económico.

En El Matadero, hasta el 27 de Mayo, Una luna para los desdichados,de Eugene O´neill con Mercé Pons, Eusebio Poncela dirigidos por John Strasberg, considerada una de las grandes obras de teatro mundiales, poética, romántica, triste, dura, amarga…..

En el Teatro Español hasta el 27 de Mayo, De ratones y hombres, de John Steinbeck, con Fernando Cayo, Roberto Álamo e Irene Escolar……narra las desventuras de George y Lennie en la época de la gran depresión americana.

En el Nuevo teatro Alcalá, Aeternum, Los Vivancos, una historia sobre el bien y el mal, sobre es mundo sobrenatural, en la que se fusiona el flamenco con el ballet, las artes marciales  el claqué y la magia.

Los Días 3 y 4 de Mayo, en el Teatro de La Zarzuela, La Chulapona, de Federico Moreno Torroba, considerada como la partitura con momentos más intensos y dramáticos del compositor.

En Teatro Fernan Gómez, hasta el 13 de Mayo, Nuestra Clase, narra un hecho real acaecido en 1941, en el que casi 1600 judíos murieron quemados en Jedwabne, Polonia, en un principio se responsabilizó al aparato nazi de la masacre, pero investigaciones posteriores descubrieron que los autores fueron compañeros y vecinos de las víctimas.