Fernando Verdasco, ¿nuevo icono gay o mero marketing?

Parece que hoy cualquiera que quiera triunfar en su proyecto debe convertirse en “icono gay”, y siguiendo esta tendencia Fernando Verdasco se sube al carro. Últimamente aparece con melenaza cepillada y camisas entalladas que insinúan su escultural cuerpo, totalmente alejado del tradicional aspecto desaliñado de los deportistas. Obviando, por supuesto, a las estrellas del fútbol de los últimos años.

Esta actitud ya la ha amortizado siendo imagen de la campaña de ropa interior de Calvin Klein, que tapiza media España. Confiesa sus pretensiones de ser actor en un futuro, y aunque no se pronuncia claramente sobre su condición de “icono gay“, reconoce que vive bien con la fama y es consciente de que es un “chico objeto”.

Este tenista madrileño de 27 años tiene un as en la manga, está preparando el terreno para cuando no pueda seguir jugando y se está “despelotando” para el público gay, en muchas ocasiones receptivo al destape.

Para mantener este aspecto de efebo romano confiesa que cuida su dieta, que hace cinco horas de gimnasio al día y unos 300 abdominales. Esta dinámica la “vende” no sólo como necesaria para su actividad deportiva, sino como un modo de vida en boga y compartido por muchos gays, el culto al cuerpo. Para su autopromoción usa Twitter, según declaró hace poco en una entrevista al periódico “El País”.